Esta obra es la continuación de un trabajo anterior, Acciones en Mataró, para el que llevamos a cabo una serie de intervenciones de pequeño calibre en el espacio público de la ciudad catalana: haciendo un añadido a una escultura pública, dejando entre los matorrales de un parque un pit-bull hecho de cartón, realizando un Richard Long dando vueltas en coche por una rotonda o tomando una pintada de banco (“José ama a Ana”) para colocarle una plaquita que formalizaba el evento. En aquel caso hacíamos una relectura del espacio público –como tema bien nutrido de referentes y precedentes– planteando nuestro imaginario particular.
El caso de Acciones en casa no es muy diferente, el punto de partida es el resabido privado / público y el escenario no es una urbe, sino los límites de un piso del barrio de l’Eixample de Barcelona. Aquí nos jugamos la vida sobre pastillas de jabón, leemos a la lumbre de un microondas, construimos una fuente en el fregadero, camuflamos comida, montamos una fiesta pseudo-dadaísta…, así hasta más de cien acciones presentadas en un vídeo de manera lineal, bajo una narrativa de baja intensidad, donde nosotros mismos somos los destinatarios y vehículos de las mismas. Se trata de un inventario de objetos y fantasías evocadas en un lugar común como es el de la casa.