“Todo iba bien aparentemente.
La isla prosperaba at sol, con sus culturas, sus rebaños, sus pastores y las cosas que se edificaban semana tras semana. Viernes trabajaba duro y Robinson reinaba como el Maestro, el Señor.
Tenn, que estaba envejeciendo, hacía siestas cada vez más largas. La verdad es que se aburrían.
Viernes se mostraba dócil por reconocimiento. Quería complacer a Robinson, que le había salvado la vida. Pero no comprendía nada de toda esta organización, estos códigos, estas ceremonias…”
Michel Tournier. Vendredi ou la vie sauvage
A veces creo que nada sería más dulce y razonable que arrastrarse al margen de los acontecimientos. En cuanto uno se vuelve sensato todo le intimida y todo le desliza hacia la ausencia, hacia manantiales que se niegan movimiento, hacia la postración; accede a fuerza de cobardía al fondo de las cosas. Un individuo se extingue cuando le repugnan los designios y los actos irreflexivos, cuando en lugar de arriesgarse y precipitarse hacia el ser. retrocede a él.