[Gen.2005]

Loreto Alonso

(Burgos, 1976)

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Licenciada en Bellas Artes. Universidad Complutense de Madrid 

 

He estudiado arte en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid y en la Kunstakkademie de Múnich. Me dedico a investigar y a producir arte. Como investigadora, he realizado estudios sobre “La recepción periodística de la Documenta X de Kassel” (1997) y “La trama artística de instituciones y personas en torno al teórico Benjamin Buchloh” (2000), y estoy escribiendo una tesis sobre “Otras propuestas de producción artística: la producción distraída, la producción en precario, la producción desobediente y la producción invertebrada”, dirigida por Josu Larrañaga. Desde 1997 participo en exposiciones y en acciones artísticas de muy distintas características, en Múnich, Madrid, Entreríos (Bolivia) y Stonetown (Zanzíbar). Durante los últimos años he intentado organizarme con otros creadores en experimentos como Casas y Calles, Apic-Apac, Silo de arte y, actualmente, C.A.S.I.T.A., junto a María Íñigo. Tengo una forma de trabajar abierta, que formalizo en actividades o piezas para las que empleo todos los medios de creación que conozco. Entiendo lo que hago más como proyectos que como obras terminadas, y suelo reutilizar y recombinar lo que está a mi alcance en diferentes situaciones. 

 

Desde pequeña, dibujo y me gusta mucho pintar. Hubo un tiempo en el que, muy influida por la teoría, me volví enemiga de las imágenes y me dedicaba a borrar. Cuando me cansé de borrar, hice alguna instalación sonora (Café no viene de América, Curso de idiomas en 20 minutos).  

 

Ahora me gustaría seguir dibujando libros transparentes e inventando proyectos para lugares y momentos concretos. Espero poder tener el tiempo necesario para pensar e inventar, y agradezco a mis amigos, a mi madre y a mi tía Julita su colaboración.  

 

Exposiciones colectivas 

2004 “Exprésate”. Universidad Complutense de Madrid 

“Casas y calles otra vez”. Madrid 

“Mural”. Entre Ríos, Bolivia 

“Librotecca”. Espacio de Creación Centro de Arte. Madrid 

2003 “Acción Negro”. Los cadáveres exquisitos. Madrid 

“Barrios creando barrios”. Madrid 

“Emergencias 01” Casa Encendida. Madrid 

“Conspiranoia”. Laboratorio 3. Madrid 

Muestra de Videocreaciones. Espacio de Creación Centro de Arte. Madrid 

Galería Artificial. Madrid 

“Usted está aquí” [Itinerante: Madrid / Bogotá, Colombia/ Lisboa, Portugal / Londres, Reino Unido / Berlín, Alemania / Nueva York, EE UU] 

“Somos huérfanos”. MAD 

2002 Circuitos de Artes Plásticas y Fotografía. Comunidad de Madrid. Sala Avenida de América 

Certamen de Jóvenes Creadores. Museo de Madrid 

Galería Espacio Oxígeno. Madrid 

“Más cornadas da el hambre”. Madrid 

Galería Los 29 enchufes. Madrid 

2001 “Casas y calles”. Madrid [Itinerante] 

“Silo de arte”. Las Pedroñeras, Cuenca 

“La mirada y la huella”. Fundación Antonio Pérez. Cuenca 

 

Becas y premios 

2003 Beca. Proyecto “Silo”. Fundación Arte y Derecho 

1999 Premio Ersten Preis des Akademienverein [Escultura]. 

Akkademie der Bildenden Künste. Munich, Alemania 

Mandatarios del siglo XX

2005

Libro autoeditado. Encuadernación canal de metal presionado; hojas de láminas transparentes de acetato. 68 pág. Tirada de 100 ejemplares 

22 x 30,5 x 1,5 cm c/u 

Imágenes edición Generación 2005 ©Tomás Antelo 

Imágenes exposición Veinticuatro años y un día ©Maru Serrano/La Casa Encendida 2025 

Mandatarios Siglo XX 

Este proyecto trata de imágenes cotidianas del poder político y de la forma en la que quedan en nuestra percepción, que siempre tiene que ver con la memoria y con la historia que estas representaciones cuentan al margen de las Historias que ilustran. 

El libro está formado por dibujos de jefes de estado y de gobierno del siglo pasado. Los catorce capítulos que componen este tomo no pretenden formular planteamientos históricos particulares, sino destacar aspectos de las formas de representación visual y de las formas de representación política. 

En los dibujos, la reducción a la línea y al plano, sin perspectiva y sin volumen, invita a un distanciamiento que ayude a fijarse en las actitudes que se retratan y en los contextos y situaciones que rodean a los protagonistas. 

El parecido de los personajes no del todo ajustado a las representaciones que solemos ver en los medios de comunicación o en los libros de Historia, que son las fuentes de donde se han obtenido, pero es suficiente como para que completemos las figuras con las imágenes que todos tenemos en la memoria. 

El objetivo es crear sentido usando los resquicios que quedan dentro de la representación masiva para volver a permitir la entrada en el campo de la interpretación propia. Admito la dificultad de cumplirlo, pues siempre resulta costoso el reciclado de un material tan afirmativo del orden establecido, y es justamente esta dificultad la que me ha llevado a elegir una estrategia de representación aparatosa y “transparente” –transparencia que, paradójicamente, es tan ficticia como la que se da en los procesos de representación y gestión de lo público. La transparencia hace que las líneas se entrelacen, produzcan nuevas formas y descubran señas ocultas, reconsiderando las formas y actitudes que normalmente percibimos, sin más, como operativas ilustraciones de una noticia o de un hecho histórico. 

Por otro lado, la apariencia de enciclopedia trata de hacer referencia a un tipo de forma de catalogación y taxonomía del saber, el saber enciclopédico, el saber legitimado por la institución, por las leyes y la tradición, que resulta a veces ciego a sus propias debilidades. 

Al poder le encanta mirarse en su pantalla y es en ella en la que se está construyendo. No puede inventarse siempre, está atado por sus mismas estrategias porque ni su propia representación ni la Historia se sostienen solas; los gestos deben repetirse e identificarse con formas pasadas y futuras. 

La escena política, al igual que el escenario de un teatro, se prepara antes de que dé comienzo la representación; ésta se desarrolla después: los actores, la performance, los aplausos, etcétera. Y requiere la complicidad de códigos compartidos con el espectador. 

Estas imágenes que nos “ofrecen” nos proponen un doble camino: podemos ceder a sus deseos y dejarnos abrumar por su cantidad y legitimidad o podemos intentar trastornarlas nosotros a ellas. 

¿Qué podemos hacer ante la sobrerrepresentación de los representantes del poder? 

¿Cómo ganar el espacio para colocar estas representaciones en un orden propio? 

¿Cómo ganar el tiempo de reflexión ante lo que nos “ponen” en la tele, en la prensa, en los libros de la escuela? 

¿Qué es lo que pretenden estas representaciones?, ¿aceptación?, ¿reconocimiento?, ¿miedo?, ¿seguridad? 

Preguntarse es la técnica que procura este proyecto, así como reinscribir los signos dados, tomar nuestra parte en el lenguaje considerando que las herramientas del mismo son susceptibles de ser manipuladas por todos los integrantes del juego. Lejos de tender a la estetización de la política que denuncia Benjamin, en su forma más literal, este trabajo pretende volver la mirada a lo que reconocemos como señas de poder e invitar a una reflexión sobre cómo vemos cada uno, en nuestro imaginario personal, esas manifestaciones.