[Gen.2008]

Elvira Poxon

(Madrid, 1977)

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Actualmente vivo en un pueblo de La Mancha rodeado de montañas. 

 

Hay unos cien habitantes en verano y puentes, y dieciocho el resto del año. 

 

La casa tiene dos dormitorios y tres plantas. 

 

Me gusta especialmente el cuarto de estar, situado en la entreplanta. Es un lugar recogido y en invierno, desde el sofá, puedo contemplar el fuego de la chimenea. 

 

Mi color favorito es el verde y mi vecino es apicultor. Siempre transporta las colmenas al anochecer; a esa hora, las abejas duermen. 

 

Me inspira el director de la biblioteca; le voy a escribir una carta de agradecimiento por su gran labor: una buena política de adquisiciones y préstamos. Es en estas cosas donde se disfruta de lo que es un bien público. 

 

Junto frases ridículas de la televisión; una de mis favoritas la dijo un personaje de la serie UPA Dance: “Ésta es mi última oportunidad para ser alguien”. 

 

También cuento los ciervos, conejos, zorros y demás animales que me topo en mis trayectos a Cuenca. 

 

No soy propietaria, y la financiación de los artistas es misteriosa. 

 

Me suelo duchar y me gusta leer. 

 

Éstos son algunos de los títulos que han rondado por mi mesa de trabajo en estos meses. Unos están por la mitad, otros los releo: Estudios y ensayos, de Manuel García Morente; Fenomenología de la percepción, de Maurice Merleau-Ponty; El sonido, de Michel Chion; White Noise y Counterpoint, de Don De Lillo; Recording Conceptual Art, editado por Alexander Alberro y Patricia Norvell; Answered Prayers, de Truman Capote; Landscape and Silence, de Harold Pinter; El intruso, de Jean-Luc Nancy; Utopía Autopsia 1010, de Roberto Rossellini; Between Dog and Wolf, de David Levi Strauss; De la naturaleza de las cosas, de Lucrecio; Indian Song y Las Conversadoras, de Marguerite Duras. 

 

Estudié Bellas Artes en Madrid y, de un tiempo a esta parte, he complementado mi formación con cursos y talleres. Hubo dos, uno de cine y otro de lecturas de teatro, que recuerdo bien; esas cosas que uno guarda para más adelante. 

 

Me gusta colaborar con gente que proviene de otros campos y también con otros artistas. En general, la hibridación de lenguajes. 

 

En la actualidad estoy editando con otros artistas el primer número de una revista llamada Centro de Bajo Rendimiento, dedicada a la práctica del dibujo. 

 

Está siendo una experiencia altamente recomendable. Hay diálogo de ida y vuelta, discusiones y, sobre todo, la posibilidad de acercarse a los artistas y su trabajo desde otro punto de vista. 

 

El lenguaje cinematográfico me fascina e influye a la hora de plantear mi trabajo. 

 

Doy vueltas por el pueblo hablando de cine con Christian. Buscamos localizaciones e imaginamos posibles escenas, remakes rurales, pedacitos de montaña que podrían servir para un western y ruinas donde se podría filmar una continuación de Peppermint Frappé. Una futura peli que nunca será o que comenzará cuando ya no esté por acá. 

 

Algunas inquietudes para mis próximas narraciones de audio: cómo las palabras se pueden acomodar al sonido; cómo se mueve el sonido por el espacio; qué relación se establece entre el solista y el coro, entre uno y muchos. 

Conversation piece

2007

6 pistas de audio  

81’ 

Imágenes edición Generación 2008 ©Tomás Antelo 

Imágenes exposición Veinticuatro años y un día ©Maru Serrano/La Casa Encendida 2025 

 

FRAGMENTO DE UNA CONVERSACIÓN

[Timbre de llamada] 

[Suena una grabación:] Gracias por llamar para comprar Listen Up, el audífono que convierte una escucha ordinaria en una escucha extraordinaria. Es muy fácil de usar: sólo tiene que colocar los auriculares y ajustar el volumen. Otros audífonos cuestan hasta 100 dólares, pero, tal y como se anuncia en la televisión, Listen Up sólo cuesta 14,99 dólares, más gastos de envío. Por favor, tenga a mano los datos requeridos para el realizar el pago. Si desea proseguir con el pedido, no cuelgue, por favor. Gracias. 

[Suenan tres timbres] 

Operadora: Hola, mi nombre es Sheila y será un placer ayudarle a hacer su pedido de Listen Up. ¿Podría facilitarme su código postal, por favor? 

Cliente: Ah… Bueno, en realidad, quería algo más de información sobre el Listen Up. 

O: Claro, le daré la información que me pide, pero, antes, tendrá que facilitarme el código postal para que pueda acceder a los datos. 

C: Pero, ¿por qué? Mmm… ¿Qué tiene que ver mi código postal con el Listen Up? 

[Silencio] 

Señorita, ¿me oye? Perdone. 

O: Sí, le oigo. El código postal es un dato que la empresa requiere para… 

C: [La interrumpe] 90275, ya lo tiene. 

O: Disculpe, ¿cómo ha dicho? 

C: [Alzando la voz] 90275. 

O: Gracias; sin el código postal no puedo acceder a la información del producto, por eso se lo he pedido. 

C: Está bien. 

O: Bien, ahora dígame: ¿qué necesita saber? 

C: Bueno, me gustaría tener más información sobre la nitidez del sonido… ¿Cómo hacen? ¿Cómo se hace la amplificación? ¿Qué clase de mecanismo se utiliza para amplificar el sonido? 

O: No dispongo de información sobre el funcionamiento del producto, pero sé que lleva una pila integrada. 

C: Está bien. Y ¿se pueden oír conversaciones a cierta distancia? 

O: Permite oír conversaciones que tienen lugar hasta a una distancia de trescientos metros. 

C: Vale, pero, ¿eso no es ilegal? 

[Silencio] 

O: No lo sé, señor. 

C: ¿No sabe si es ilegal o legal? 

O: No. 

C: No sé, creo que lo es… Irrumpir en la intimidad de otras personas no estoy seguro de que sea… 

O: ¡Oh! ¡Ah! Bueno, yo lo veo así también, pero no dispongo de información, así que no le puedo decir nada. 

C: Comprendo, y ¿dónde puedo conseguir esa información? 

O: Le puedo remitir a Atención al Cliente, ellos le ayudarán con este asunto. 

C: Bueno… Creo que con esto basta por ahora, volveré a llamar más tarde. 

O: Está bien. 

[Cuelga el teléfono. Se oye el ruido de un molinillo de café] 

 

PERSONAJES 

Narrador 

Dante, un operador de telemarketing 

Lillian Sherman, una mujer de cincuenta y muchos 

Dos personajes hablan sobre Lillian Sherman

A mediados de verano

Una casa de una zona residencial en Los Ángeles. 

 

La historia continúa.