A partir del concepto de proyecto como sistema operativo en el que el planteamiento abstracto de partida evoluciona, se transforma y se altera en el proceso, se presenta éste, consistente en realizar varias obras en Las que la Luz sea el principal elemento que las configure.
La idea de luz, ya desarrollada en obras anteriores por el artista, es investigada en su doble capacidad de presentar y representar. Los planteamientos susceptibles de ser manifestados por las obras que deriven de este proyecto se reseñan a continuación.
Carácter figural: luz que se proyecta en el muro independientemente de la fuente luminosa. Tratamiento de la luz no como materia que hace visibles las imágenes (diapositivas, vídeo…) sino como estricto mecanismo de dibujo. Herramienta que desmetaforiza la luz y herramienta que margina el simbolismo metafísico.
Carácter figurativo: la obra se manifiesta como objeto luminoso [solución escultórica). La luz como medio físico del que podemos apropiarnos e incorporar a ciertos programas escultóricos. De algún modo, el objeto se irradia, se desmaterializa y, con ello, desterritorializa su sentido. La obra tradicionalmente iluminada se transforma en fuente de luz. Lo táctil no aparece como cualidad, sino como problema. Carácter espacial: la luz construye el espacio. La luz define el lugar. Si en los planteamientos anteriores la luz se recortaba en el espacio o aparecía en un objeto que se percibía como luminoso, aquí se utiliza para desmaterializar el espacio y crear una atmósfera no natural.
El desarrollo de este proyecto implica la búsqueda de diferentes fuentes de luz, el estudio de la fenomenología e interrelación de las mismas, la creación de piezas lumínicas significativas y la instalación de las obras en espacios específicos.