El vídeo «Responses #1” cosiste en 9 fragmentos ordenados en bucle random y separados por frames en negro que, grabados en una sala de conferencias, muestran lo que parece ser una conferencia. No se dispone de una visión general de la situación porque en ninguno de los planos aparece ni la totalidad de la sala ni el grupo entero de ejecutivos; por el contrario, se presentan planos cortos y desde diferentes ángulos de los ejecutivos paralizados, despojados de sus palabras y atrapados en sus gestos habituales, gestos que han sido forzados a extenderse en el tiempo de la imagen. Estas posturas, al devenir insostenibles, acaban por distorsionar su poder implícito despojando a los ejecutivos de su autoridad y convirtiéndolos en figuras casi grotescas. Son los temblores, parpadeos, respiraciones, «errores humanos», que funcionan como factor de distorsión entre la imagen fija y la imagen en movimiento, entre uniformidad inherente y uniformidad.
Impuesta. Son también referencias al espectador parado frente a la obra y que busca hacer frente a la falca de narrativa construyendo conexiones entre los fragmentos y detalles que afloran progresivamente a la superficie para abrir nuevos significados. La ambigüedad de las escenas ficcinalizadas por la no-acción de actores vestidos de traje convierte estos espacios cotidianos de la «realidad» corporativa en observatorios “etnológicos” de comportamientos sociales.