Creo que hablar de este proyecto, Rambling Space, y todas sus ramificaciones deja entrever parte importante de mi biografía en lugares, modos y afectos que se han ido repitiendo a lo largo de mi quehacer artístico. Cuando uno usa su propio trabajo como referente en su obra, escoger un comienzo resulta complicado dentro de un proceso en tránsito; en este caso, a modo de antecedente podría citar un wall painting que realicé en el ISCP (International Studio & Curatorial Program) de Nueva York.
Cuando preparaba la exposición para la galería DV (2005), reconstruí parte del espacio de la galería retomando aquella obra realizada en el ISCP, que dio pie a la instalación Package Room (cat. Package Room, Distrito Cu4tro, 2005). La instalación fue producida en Arteleku, centro en el que trabajé de 1997 a 1999 y al que sigo acudiendo, ya sea en búsqueda de infraestructura, información o reencuentros. En la realización de Package Room colaboraron activamente Joseba Agirre, Ion Andoni Urisabel y el taller de serigrafía dirigido por Nerea Zapirain. Concluida la exposición en Donostia, la pieza era acogida por otro espacio y, a su vez, ella mutaba, una mutación que continuaba en el nombre, pasando a denominarse Rambling Space. Esta exposición tuvo lugar en la galería Distrito Cu4tro.
De alguna manera, todas las partes de este proyecto, los cambios sufridos –con sus errores y aciertos– dejaron entrever nuevas posibilidades de cara a trabajar en otros formatos, dando paso a este último proyecto, el prototipo de videojuego que presento en estas becas. El videojuego lo he producido, con la coordinación de Susanne Wehmer, en Barcelona, donde los medios disponibles, el trabajo en equipo y la mezcla de diferentes sectores han dirigido un proyecto tan complicado como atractivo en sus posibilidades.