Esta obra forma parte de un proyecto en el que trabajo desde 2003 y en el que, entre fotomontajes, vídeo y dibujos, hay una serie de cuadros bajo el título de Terrain Vague.
Fijo fragmentos aleatorios de mi memoria y archivo personal a modo de esquemas provisorios o redes, elaborados con mapas geográficos y de carretera, fotografías al paso del tren o de una mudanza, con planos de viviendas…
En estas piezas se expone, se piensa el espacio desde categorías cambiantes y múltiples, capaces de reunir en un mismo plano experiencias que nada tienen de excluyentes ni de jerarquizadas. Reconstruyen hábitats en fuga, radiantes; son imágenes transitables, la representación de un lugar con una doble condición y la forma de una ausencia: terrain como lugar, porción de tierra, potencialmente aprovechable, expectante; vague como vacío pero también libre, como ausencia pero también como espacio de lo posible, indeterminado pero con expectativas de movilidad.
Casas abandonadas a toda prisa, derribos, solares…, ligados a la romántica fascinación por el pasado ausente, como arma contra el presente banal, contra la utilidad, la masividad de la experiencia urbana.