[Gen.2022]

Christian García Bello

(A Coruña, 1986)

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Vive y trabaja entre A Coruña y Barcelona 

 

Artista, licenciado en Bellas Artes y máster en Arte Contemporáneo por la Universidad de Vigo, Christián García Bello ha realizado exposiciones individuales en galerías como Formato Cómodo (Madrid), instituciones como la Fundación DIDAC (Santiago de Compostela) y ha participado en proyectos expositivos en espacios nacionales e internacionales como CaixaForum, Museo Patio Herreriano, Es Baluard, Conde Duque, Museo Lázaro Galdiano, MARCO, Centro Torrente Ballester o Maus Hábitos, de la mano de comisarios como Javier Hontoria, Ángel Calvo Ulloa, David Barro, Alfredo Aracil, Alberto Ruíz de Samaniego, Alicia Ventura o Alberto Carton.  

 

García Bello ha participado en ferias internacionales como ARCO y ARTBO y su trabajo ha sido publicado y reseñado en Artforum, FlashArt, El Cultural y DARDO magazine por Elena Vozmediano, Mónica Maneiro y Bea Espejo. Ha impartido conferencias en ciclos organizados por la Universidad del País Vasco y la Universidad de A Coruña y su obra forma parte de la Colección DVK, la Colección OTR y la Colección CGAC. 

 

Ha sido seleccionado y premiado en certámenes como el Premio Cervezas Alhambra, el Premio Mardel y el Auditorio de Galicia y ha sido becado por instituciones como el MAC, Fundación Naturgy, el Ministerio de Cultura y Deporte o Injuve para desarrollar proyectos y residencias en Bélgica, Países Bajos y Rusia. 

Algunas formas inéditas

2022

Serigrafía con tintas de minio de plomo y corteza de pino sobre papel de algodón teñido con corteza de roble. Escultura en madera: Aceite, cera y plombagina sobre madera de pino, porcelana, latón y cuero. 

Escultura (250 x 60 x 30 cm), serigrafía (90 x 63 cm) 

Imágenes edición Generación 2022 ©Manuel Blanco/La Casa Encendida 2020

Imágenes exposición Veinticuatro años y un día ©Maru Serrano/La Casa Encendida 2025 

En junio de 1965, Luis Seoane le escribía una carta a su socia Isaac Díaz Pardo desde el exilio en Buenos Aires en la que le explicaba que “existen formas gallegas inéditas que están en el paisaje” y añadía que “ahí están para quien sepa recogerlas”. Unas formas que se pueden percibir en relieve, en las herramientas de los oficios o en la arquitectura vernácula y que encarnan la memoria háptica de un territorio, trazando una suerte de ósmosis entre identidad, pensamiento y conciencia colectiva.  

La particularidad de los esgrafiados de Galicia es que constituyen unas soluciones ornamentales formalmente orgánicas que únicamente se encuentran en la arquitectura popular y no en la culta, como sí sucede en Castilla o en Cataluña. Desde el siglo XVI, los albañiles locales han sofisticado el enyesado de las fachadas, reinterpretando los ornamentos de las iglesias y catedrales de Santiago de Compostela, Orense o Lugo.  

Bajo la perenne vocación de examinar, descodificar y re-encriptar el paisaje que percibimos, habitamos y transformamos, este proyecto toma la metodología de esos albañiles para intelectualizar, geometrizar y traer al presente esas formas inéditas de Galicia que señalaba Seoane, resignificadas ahora como vestigios desde los que construir un lenguaje, un glosario.  

El artista presenta una serie de piezas elaboradas con materiales vinculados al territorio gallego, como corteza de pino y roble, cera de abeja, espermaceti de cachalote o minio de plomo tratando de destilar la sofisticación en la austeridad, analizando cómo percibimos y habitamos el territorio y sintetizando el lenguaje escultórico que revisa las formas vernáculas.